San Valero, obispo y romano ilustre de Caesar Augusta
Nació en una ilustre familia romana de la villa de Caesar Augusta (Zaragoza). Sin embargo, fue uno de los mayores disidentes de su tiempo, lo que le valió el destierro a Enate (Huesca). Cada 29 de enero la capital aragonesa lo celebra como su santo patrón. Es san Valero, obispo de la ciudad entre el 290 y el 315.
Zaragoza celebra este 29 de enero a su santo patrón
Zaragoza.- Fue uno de los primeros obispos de la capital aragonesa, aunque para los zaragozanos es el más conocido. San Valero nació en una ilustre familia romana de la ciudad predilecta de César Augusto, es decir, la capital aragonesa. Aunque su fecha de nacimiento no está clara, sí se conoce que accedió al Obispado de Zaragoza en el año 290, hasta el 315, cuando murió desterrado en Enate, un núcleo de El Grado.
Se desconoce gran parte de su vida, aunque sí que se ha relatado la causa de su destierro a tierras oscenses. Coincidió en el tiempo con el mandato de Diocleciano en el Imperio Romano, el gran instigador de las persecuciones contra los cristianos. El gobernador de la provincia Tarraconense, Daciano, siguió las órdenes de Roma con la intención de halagar al emperador. Por ello, al ver los progresos del obispo de Zaragoza, san Valero, y de su diácono, san Vicente, decidió apresar y trasladar a Valencia para que estos dos "disidentes" fueran juzgados.
La intención de Daciano era castigar duramente al obispo zaragozano. Sin embargo, los años habían hecho mella en Valero, provocándole una gran tartamudez, con lo que fue Vicente quien se erigió en portavoz de los dos y quien se llevó los tormentos por la defensa inquebrantable de su Fe en Cristo. Así pues, Daciano cambió de opinión y reservó los mayores suplicios para san Vicente.
Así, el diácono fue colocado en una cruz en aspa y después en una catasta, donde le rompieron los huesos, le azotaron, y le abrieron las carnes con uñas de garfios de acero. Vicente no rebló, como buen aragonés, así que Daciano mandó que fuera desollado y colocado en una parrilla en ascuas, martirio que también sufrió san Lorenzo. Murió en una mazmorra a la que fue arrojado y, cuenta la tradición que, a pesar de los múltiples esfuerzos de los romanos por deshacerse del cuerpo (y evitar que los creyentes cristianos lo conservaran) fue recuperado tanto de un basurero (donde fue defendido por un gran cuervo) como del mar, quien lo devolvió a la orilla.
Por su parte, san Valero fue mandado al destierro a Enate, cerca de El Grado, en la provincia altoaragonesa. Allí vivió algo más de diez años, hasta el año 315. Sus restos sufrieron varios traslados, pasando por el castillo de Estrada y por Roda de Isábena que fue cabeza eclesial de Aragón durante el siglo X. Algunas de aquellas reliquias llegaron a Zaragoza, a La Seo del Salvador a lo largo del siglo XI. La ciudad las recibió con un gran festejo religioso y popular. Más adelante, Pedro de Luna, cuando fue elegido Papa, regaló a La Seo, en 1397, el relicario para guardar el cráneo del obispo patrono y protector de Zaragoza. Hecho por orfebres y esmaltadores del taller de Aviñón, en plata sobredorada y con pedrerías, es una de las mejores piezas góticas que guarda Aragón.
Para san Valero se venden unos 450.000 roscones
Ventolero y rosconero
Dice el refrán "San Valero, ventolero y rosconero". Las predicciones meteorológica para mañana, 29 de enero, desmienten la primera parte de este dicho, pues se prevén ráfagas de viento pero de carácter flojo. Sin embargo, la segunda parte de la frase siempre se cumple.
Las pastelerías tienen ya todo preparado para satisfacer la gran demanda que hay de roscones en este día, aunque para este día las ventas son un poco más bajas en comparación con el Día de Reyes. Mientras que para el día 6 de enero, se preparan unos 600.000 roscones, para el 29 de enero se preparan unas 450.000 unidades, según el presidente de la Asociación Provincial de Confitería y Pastelerías de Zaragoza, Romualdo Romeo.
Para preparar estos dulces, se necesita sobre todo mucho tiempo. Así lo explica José Francisco Lite, de la pastelería Lites, que desde hace quince años se encarga del gran roscón que se reparte en la plaza del Pilar. Cinco días llevan amasando la media tonelada de harina necesaria para este gigantesto postre, que este año tendrá una forma especial: la "zeta" de Zaragoza, para recordar que el 2008 es el año de la Exposición Internacional, que comenzará el próximo 14 de junio.
La receta es sencilla, la misma que el roscón de Reyes: huevos, harina, naranja, azúcar, agua de azahar y, según gustos, con nata o sin nata. El origen de esta tradición, al parecer, se remonta a los romanos y la celebración de las saturnales romanas. Éstas eran las fiestas dedicadas al dios Saturno con el objeto de que el pueblo romano en general pudieran celebrar los días más largos que empezaban a venir tras el solsticio de invierno. Para estos festejos se elaboraban unas tortas redondas hechas con higos, dátiles y miel, que se repartía por igual entre los plebeyos y esclavos.
Ya en el siglo III, en el interior del dulce se introducía una haba seca y el afortunado al que le tocaba era nombrado rey de reyes durante un corto periodo de tiempo establecido de antemano. Aunque en diversas comunidades españolas, se mantiene el haba dentro del roscón, en la aragonesa se pone una sorpresa. El comensal al que le toque esta pequeña figura deberá pagar el roscón.
Celebrando san Valero
Las pastelerías viven días de gran trasiego
A pesar del frío reinante en estas fechas invernales, muchos zaragozanos tomarán las calles de la capital aragonesa para disfrutar de algunos de los actos festivos organizados por el Ayuntamiento de Zaragoza y otras instituciones. Así, además de recibir un trozo de roscón y chocolate de la plaza del Pilar, los ciudadanos podrán conocer las salas nobles del edificio que alberga el Consistorio de Zaragoza. El salón de plenos o el despacho del alcalde, así como la escalinata central son algunos de los lugares que podrá visitar en esta jornada de puertas abiertas. Las visitas son guiadas, comenzarán a las 10.15 horas y terminarán a las 20.00 horas.
El Roscón Rock volverá a llenar las plazas del centro de la ciudad y el paseo Independencia con buena música de carácter local. Aragón Musical organiza estas exhibiciones a pie de calle en las que participarán 54 grupos, para reclamar una mayor atención sobre la música de los artistas aragoneses. La iniciativa del Roscón Rock surgió hace cuatro años a partir de los propios músicos.
De 11.30 a 14 horas las bandas actuarán en las plazas San Felipe, Santiago Sas, Ariño, San Pedro Nolasco y José Sinués. Por la tarde, entre las 18.00 y las 21.00 horas lo harán a lo largo del paseo de la Independencia.
Pero no sólo Zaragoza celebra a San Valero como patrón. También la localidad oscene de Enate vive el 29 de enero su día grande. San Valero vivió sus últimos años recluido en esta localidad oscense, por lo que se convirtió en un santo de culto entre estos altoaragoneses.
Las fiestas de Enate permiten reunir a sus vecinos y visitantes para rememorar la celebración de los actos tradicionales. Junto a una misa y una procesión en honor del santo, se organizad una comida de hermandad y un baile. Además, a la salida de misa cada familia ofrece sus especialidades gastronómicas al resto de los vecinos, en lo que se ha venido a llamar "los postres. En los últimos años, se ha introducido un nuevo acontecimiento gastronómico, la patatada popular.
Además, El Grado, localidad a la que pertenece Enate, está también de fiesta estos días. Aunque no es muy conocida la anécdota histórica, El Grado tiene una curiosa vinculación con Zaragoza: Entre los siglos XV y XIX, El Grado fue “barrio” de la ciudad, ya que en el año 1463 el Concejo de la capital aragonesa compró al Señor de Espluga “El Castillo y Villa de El Grado”. Aquella adquisición tuvo validez legal hasta que, en 1812, momento en el que las Cortes de Cádiz decretaron la extinción de los señoríos.

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